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Mostrando las entradas de noviembre, 2020

Jesús está por venir, ¡prepárate!

Cuando brotan las hojas, ustedes pueden ver por sí mismos y saber que el verano está cerca. (Lucas 21:30)

Una señal del milagro de Dios

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios. (Efesios 2:8)

Señor, eres el Gran Yo Soy

Ustedes son mis testigos —afirma el Señor —, son mis siervos escogidos, para que me conozcan y crean en mí, y entiendan que yo soy. (Isaías 43:10)

Él peleará tus batallas

Así como los hebreos, nosotros también gozamos de la guía y protección del Señor. Él pelea la batalla por nosotros. Él está al pendiente para socorrer a su pueblo.

Tengamos la mente de Cristo

Jesús tiene la mente perfecta, elegante y sabia y debemos actuar conforme a los elevados pensamientos que nos revela mediante su santo espíritu.

Abundar en la fe

La fe es el ingrediente principal para gozar de la bondad de Dios, para recibir todo su amor y misericordia. No hay nada más sublime que creer en Jesús y recibir su gracia.

La piedra angular

Jesús es la piedra angular de nuestra vida y sobre esa piedra hemos de edificar esa relación con el Todopoderoso y con su santo espíritu.

Tú me has redimido

Jesús misericordioso siempre está atento para apoyarnos, guiarnos y darnos la solución y el consuelo. Él nos redime.

Él es mi roca

Jesucristo es nuestro amparo, nuestra roca, porque suyas son las siguientes cualidades: estabilidad y fortaleza, resistencia y temple, magnificencia y poder.

¿Crees en Dios? ¡Magnífico!

Sí, Jesús misericordioso es benevolente con los suyos, con los que le siguen y adoran en espíritu y en verdad.

Todo será nuevo

El Consejero Admirable nos llama a confiar en su promesa, en la pronta sanación y restauración, porque él siempre está presente, activo y derramando gracia para los que están convencidos de su obra salvadora.

¡Soy yo, no teman!

Sí, Jesús vendrá caminando sobre el agua y dirá “tengan ánimo”, así que sigamos remando con el ánimo puesto en la promesa del Altísimo.